Afganistán ¿un cubo de Rubik sin solución?

Vivimos tiempos en los que el mundo se ha instalado en la inestabilidad total. Si a lo largo del planeta podíamos encontrar innumerables conflictos internos que han perdurado en el tiempo, últimamente hay que añadir una concatenación de guerras, que no dejan de ser producto de unos procesos de incubación de conflictos, hasta que han terminado por estallar. Estamos inmersos en lo que Slavoj Žižek denominó hace más de una década “tiempos interesantes”, expresión china que utiliza para definir “tiempos de inestabilidad, guerra y lucha por el poder que dejan millones de víctimas inocentes sufriendo las consecuencias”.

En esta espiral bélica en la que el mundo está sumido, se van enlazando guerras, de tal forma que el último conflicto sirve para relegar al anterior, hasta hacerlo caer en el pozo del olvido. Esto no deja de ser una táctica de las grandes potencias, un borrón y cuenta nueva, pero dejando en el camino miles de víctimas y, en la gran mayoría de los casos, una situación peor que la inicial.

Una de esas guerras es el conflicto de Afganistán, pues no hace más de tres años servía para abrir informativos y ser portada durante semanas de la prensa internacional, pero sólo fue necesario que EEUU tensionara otra región del planeta, en este caso Ucrania, para que surgiese un nuevo conflicto y Afganistán dejase de existir para EEUU y la OTAN. No sólo dejó de ser portada, sino que las potencias que han tenido una responsabilidad desde hace medio siglo, han decidido abandonar a la población afgana a su suerte y dejar otro conflicto empantanado y dedicarse a centrar sus fuerzas en el siguiente.

A día de hoy, en Afganistán sigue existiendo una guerra, con sus periodos intermitentes de mayor o menor virulencia, pero como lo que no sale en las noticias no existe para el común de los mortales, ha caído en el saco del olvido.

Mucha de la información que podemos encontrar acerca de este conflicto no deja de tener un componente importante de propaganda occidental, dirigida a crear opinión, como ocurrió durante la década de los 80 del siglo pasado, durante la guerra que mantuvieron el Gobierno de Kabul y la URSS contra los mudjahidin[1], y en otros muchos casos, esta adolece de rigor. En ese lodazal en el que es complicado bucear para poder encontrar información con cierta fiabilidad, me ha parecido interesante rescatar un libro que con el título “Afganistán. Auge, caída y resurgimiento del régimen talibán” el politólogo Pere Vilanova (Editorial Los libros de la Catarata) publicó en 2021, con la reciente vuelta de los talibán[2] al poder en Afganistán. Un libro de donde se pueden obtener algunos datos y claves para conocer, aunque sea mínimamente el conflicto afgano.

Este ensayo es un botón de muestra de lo complicado que resulta comprender el mundo actual, la dificultad, en muchos casos, de poder entender lo que ocurre en otras regiones del mundo, si nos empeñamos en verlas con gafas graduadas en los países occidentales. Y en palabras del autor de este ensayo, Afganistán “es un aviso para los que se creen (sobre todo muchos tertulianos y opinadores) dar un diagnóstico y claro y conciso sobre el asunto”.

El libro está dividido en tres bloques o capítulos que le servirán al autor para analizar el conflicto afgano a lo largo de la historia, ubicándolo en el contexto de Asía Central, y lo que ha supuesto en las políticas de las grandes potencias en esa región.

En el primero, denominado “A modo de introducción”, el autor realiza una serie de reflexiones que sirven para entender los errores en los que han caído los diferentes imperios y las potencias occidentales a lo largo de los siglos, llegando a la conclusión que en caso de Afganistán, una vez más se ha vuelto a repetir la historia. En palabras de Pere Vilanova, este manual es un “cursillo acelerado sobre guerras perdidas en las que se cometen los mismos errores a través de los siglos”.

Para entender un conflicto no hay nada mejor que haber pisado el terreno, lo que permite conocerlo de primera mano. Y en este caso, en este primer capítulo, Pere Vilanova relata la experiencia que vivió en 1984, cuando se trasladó a Pakistán y Afganistán para conocer in situ todo lo que se movía alrededor de los diferentes grupos mudjahidin que luchaban contra el gobierno afgano y las tropas soviéticas (posteriormente, entre 2007 y 2009 realizó varios viajes a Afganistán y Pakistán de los que da cuenta en el último capítulo de este ensayo). Los datos que aporta de aquellos viajes son muy enriquecedores porque ayudan a entender muchas de las cosas que han sucedido a lo largo de estos últimos 50 años.

Afganistán ¿un cubo de Rubik sin solución?
Talibanes en Kabul, agosto de 2021 (Wikimedia Commons)

Fruto de ese viaje el autor describe  a los diferentes grupos guerrilleros, sus orígenes, etnias que los formaban, las relaciones o, mejor dicho, la rivalidad entre ellos, que en muchos casos se dirimían a tiro limpio, el papel de EEUU, a través de la CIA, que regaba de armas y dólares a todos los grupos guerrilleros, a los que el entonces presidente Ronald Reagan los denominaba “luchadores por la libertad”, sin olvidar en ningún momento el papel que en la región siempre ha desempeñado Pakistán.

El autor, como si fuera un libro de viajes, nos irá relatando su llegada a la región con el objetivo contactar con alguno de los grupos mudjahidin, lo que le llevará a desplazarse a Peshawar (Pakistán), capital de la tierra de los pastunes, etnia que “vive a caballo de una frontera entre dos países (Pakistán y Afganistán) que nunca han entendido como tales y que se rigen socialmente por su propio código social: el Pashtunwali”. Serán claves, porque, con el tiempo, en su seno surgirán los talibán. Es un pueblo dividido en tribus y clanes que en su inmensa mayoría no tienen un sentimiento nacional, sino que les mueve el vivir siguiendo su forma tradicional. Para el pueblo pastún la frontera existente entre estos dos países no deja de ser artificial. No hay que olvidar que en Peshawar el ejército británico sufrió tres derrotas en su deseo de ensanchar el Imperio británico desde la India a Afganistán.

En el segundo bloque de este ensayo el autor profundiza en el origen del conflicto afgano, y a modo de introducción, da algunos datos que son necesarios si queremos entender todo lo sucedido en el último medio siglo y el título nos deja algunas pistas “Raíces históricas que siempre vuelven”.

La primera parte de este capítulo tiene como finalidad el poder conocer Afganistán y para ello aporta una serie de datos históricos, políticos y sociológicos imprescindibles para poder interpretar todo ello. Es uno de los poquísimos Estados del mundo que no tiene un pasado ni herencia colonial, pero si hay un dato de carácter histórico que es importante y nada casual, es que Afganistán fue el primer Estado con quien la URSS, en 1923, después de finalizar su guerra civil, estableció relaciones diplomáticas y un Tratado de Buena Vecindad que se mantuvo más de 50 años. No cabe duda que los revolucionarios bolcheviques eran conscientes de la importancia geoestratégica de Afganistán.

Afganistán ¿un cubo de Rubik sin solución?
Niño afgano en Bamiyan (Wikimedia Commons)

Es muy importante tener en cuenta que el concepto que sus habitantes tienen del Estado difiere totalmente respecto al que podemos tener en los países occidentales. Para ellos, no deja de ser un concepto un tanto abstracto. “Sus lealtades individuales pueden ser múltiples y estar ordenadas de modo volátil, o al menos difícilmente para nosotros: religión (islam), grupo étnico, grupo lingüístico y, dentro de ello, la lealtad tribal”. El “mi país” para estos pueblos se circunscribe a su valle o los más cercanos.

Otro dato que suele pasar desapercibido y que no pasa por alto este ensayo, es que Afganistán entró en guerra civil en 1973, es decir, seis años antes que entrasen las tropas soviéticas, cuando se produce un golpe de Estado de orientación comunista contra el rey Zahir Shah, por parte de un sobrino suyo, pues las élites militares y políticas afganas del momento estaban encuadradas en una de las dos facciones del PDD (Partido Popular Democrático), siglas del Partido Comunista de Afganistán, lo que no dejaba de ser un conflicto de carácter interno. A partir de ese momento se inicia una guerra que provocará la entrada del ejército soviético, hasta que en 1989 se produjese el repliegue a la URSS, porque como expone Pere Vilanova, Gorbachov hacía tiempo que había tomado la decisión de salir Afganistán, pero “no podía hacerlo de cualquier modo ni a cualquier precio”.

De los muchos datos que Pere Vilanova aporta, me voy a centrar en algunos que es difícil encontrar en la prensa de estas latitudes.

Uno de ellos desarrolla los motivos por los que la URSS de Breznev decide entrar en Afganistán, contra el criterio de la cúpula militar soviética que entendía que “estaba abocada al desastre más absoluto”, como así sucedió. Y visto lo acontecido en el tiempo, sin perjuicio del mencionado fracaso, los dirigentes de la URSS realizaron un análisis bastante certero. Temían que un hipotético triunfo de las fuerzas que desde 1973 luchaban contra el Gobierno de Kabul, abandonarían “su tradición neutral y buenas relaciones con la URSS” para aliarse con Occidente (no dejaban de estar financiadas desde un primer momento por EEUU). En un escenario en el que en Irán acababa de triunfar la revolución islámica y teniendo presente que varias repúblicas soviéticas de Asia Central sociológicamente musulmanas eran frontera con Afganistán, los soviéticos temían que toda esa efervescencia islamista se les convirtiera en un problema dentro de esas republicas.

El autor expone que el islam nunca ha servido para unificar a los grupos mudjahidin. Han pesado más sus diferencias culturales, lingüísticas, que existieron en todo momento; una sociedad compuesta por grupos tan variados como los pastunes, los baluches, los uzbekos, los tayikos, los turkmenos, los hazara, los kirguís y los muristaníes con el lazo de unión de la religión, siendo todos ellos, excepto los hazara, musulmanes sunitas, no sirvió para tener un proyecto común. De hecho, los EEUU nunca lograron una unidad de acción, pese a toda la financiación que recibían, pero se agudizaron de forma mucho más terrible, cuando en 1992, al caer el gobierno comunista afgano, se enredaron en una guerra civil de cuatro años, que supuso un desastre, lo que desembocó en la llegada de los talibán.

Este ensayo analiza cuales fueron los motivos que llevaron a los talibán al poder, el origen pastún, una etnia que como se ha dicho anteriormente, se encuentra situada en el sureste de Afganistán y en el oeste de Pakistán. Los talibán lograron “unificar este grupo étnico, excesivamente fragmentado por enfrentamientos tribales y familiares”, lo que les dio la fortaleza suficiente para dominar el este y sureste de Afganistán y posteriormente tomar Kabul. A todo ello ayudó la actitud de una de las guerrillas más importantes, la liderada por Ahmad Sahd Masud (asesinado por colaboradores de Bin Laden dos días antes del 11 de septiembre de 2001), de retirarse a sus valles y las montañas del norte de Afganistán. Este grupo estaba compuesto por tayikos y uzbekos que fueron los que llevaron el peso de la lucha contra los soviéticos en el periodo 1979-1989.

Los grupos mudjahidin que lucharon desde 1973 hasta 1989, año el que se produce la retira de las tropas soviéticas, eran tan fundamentalistas en materia religiosa como los talibán. Aspiraban a “la instauración de una república islámica, en una versión que en su momento  (1980) parecía ya muy radical”, pero que la posterior llegada al poder de los talibán los han superado, porque estos últimos han metido en una coctelera “el rigorismo absurdo” de la interpretación que realizan del islam con “una tradición social estructurada en  clanes y tribus en la que la mujer ha estado siempre particularmente oprimida”, haciendo una interpretación del islam proveniente de las madrassas pakistaníes.

Dentro de este segundo capítulo analiza la dimensión regional del conflicto afgano teniendo como eje a dos de los Estados vecinos, Irán y Pakistán, y el papel que juegan, pero profundizando más en Pakistán, puesto que la cuestión afgana afecta de forma directa a la política interna pakistaní, pues como antes se ha dicho el territorio pastún se encuentra a ambos lados de la frontera y durante los años en el que los señores de la guerra tenían sumido Afganistán en el mayor de los desastres, Pakistán apostó por los talibán como elemento estabilizador de la situación.

El autor circunscribe el conflicto afgano a la región de Asia Central, diferenciándolo del existente en Oriente Próximo, encontrándose ubicado en una zona geográfica donde muchas potencias de la zona tienen grandes intereses y la estabilidad de la zona es un tanto irregular.

Realiza un análisis sobre el papel de las fuerzas militares de EEUU y los países de la OTAN en sus operaciones y los criterios que deberían seguir en este tipo de misiones, donde una vez más, vuelven a cometer los mismos errores que tuvieron en otros lugares del mundo (Indochina, Vietnam, Argelia), no consiguiendo conectar con la población, pues no dejaban de ser fuerzas extranjeras de ocupación, lo que le lleva a enlazar con un problema que tenían sobre la mesa los países que lideraron la intervención, que no era otro que cuándo abandonar el país, pero sobre todo, cómo irse y el escenario posterior a su marcha, que no fue otro que una desbandada, un salir corriendo, dejar a la población civil a su suerte. EEUU y algunos de sus aliados lo enfocaron como “una operación más de contrainsurgencia”, craso error del que luego se han visto las consecuencias.

El tercer bloque recoge las experiencias vividas por el autor en una serie de viajes que realizó por Pakistán y Afganistán entre los años 2007 y 2009, en los que tuvo la oportunidad de visitar la mitad norte de Afganistán, teniendo una relación directa con la población. Ese trato con sus gentes, le sirve a Pere Vilanova para dar a conocer mejor la realidad afgana, que no es otra cosa que “un gran desastre humanitario desde hace cuatro décadas”, del que sólo en los años ochenta había algo más de dos millones de refugiados en Pakistán y un millón en Irán. Una de las dudas que le surgen al autor es cuál será la relación entre las diferentes etnias que forman Afganistán, a partir de la vuelta de los talibán.

El relato que en algunos momentos se asemeja más a un libro de viajes, sirve para adentrarse en analizar la situación de Asia Central. Una región donde los intereses geoestratégicos enfrentan a las diferentes potencias del continente asiático. Si Rusia, China y las repúblicas exsoviéticas son actores principales, este ensayo nos recuerda “la competición entre la influencia persa/iraní frente a la influencia turca es, en esta zona de Asia, una tradición de siglos”, pues estos últimos tienen su origen en los turcomanos de Asia Central.

Es interesante la descripción que encontramos en este ensayo de las cinco exrepúblicas soviéticas de Asia Central, no sólo desde el punto de vista de las reservas que tienen y su posición geográfica, sino de sus estructuras sociales y su gestión de la cuestión religiosa.

Pere Vilanova acaba definiendo Asia Central, y en especial Afganistán, como “un cubo de Rubik con demasiados lados y líneas que cuadrar, y donde el futuro viene cargado de pasado”.

Afganistán ¿un cubo de Rubik sin solución?
Evacuación de marines de Afganistán

Corren tiempos de inestabilidad, guerra y lucha en este mundo global y Asia Central probablemente sea uno de los puntos del planeta donde se están acumulando más tensiones e intereses enfrentados, donde el pasado pesa mucho y Afganistán es uno de ellos. Una región  donde las superpotencias tienen tantos intereses en juego, pero donde sus diferentes pueblos y etnias sufren las consecuencias.


[1] Mudjahidin: Es el plural del término mudjahid, el que lucha en la yihad (o guerra santa) y está dispuesto al martirio.

[2] “Talib” en singular, “talibán” en plural, se refiere a los “estudiantes religioso” de las madrassas (escuelas teológicas).

Situaciones berlinesas

Hoy voy a comentar un libro de Raul Zelik (Munich 1968). Escritor, politólogo y traductor. Entre alguna de sus facetas, tiene en su haber más de una decena obras, donde destacan sus novelas y ensayos. Ha traducido del euskera al alemán, junto con Petra Elser, el libro Lagun izoztua, de Joseba Sarrionandia, y su novela Lagun armatua. También ha ejercido la docencia en varias universidades alemanas y latinoamericanas.

En esta ocasión la reseña que voy a realizar es de su novela “Situaciones berlinesas”, con la que fue nominado en 2005 para el Premio Nacional del Libro, galardón alemán de novelas de gran prestigio y que fue publicada en castellano por la Editorial Txalaparta (traducción realizada por María Florencia Martín), siendo su primera edición de febrero de 2009.

Situaciones berlinesas es una novela ambientada en el Berlín de los años 90, estando muy reciente la reunificación alemana. La narración gira entorno a Mario, un joven o, quizá no tan joven de 32 años, que habiendo abandonado con quince años “el caos materno”, durante su adolescencia y juventud había probado de todo. En la treintena, cuando ha logrado el equilibrio llevando “una vida alternativa clásica”, cae en una crisis existencial al escuchar por primera vez “los latidos del reloj biológico”. En ese contexto, se verá inmerso en una espiral de situaciones que en algunos casos más que afrontarlas, le arrastrarán a momentos críticos, en los que el drama se mezcla con el humor, en una concatenación de situaciones disparatadas, donde en muchos momentos lo racional e irracional van de la mano.

Situaciones berlinesas
Raul Zelik

Raul Zelik dará vida a una serie de personajes de lo más heterogéneo, a través de los cuales nos mostrará la diversidad existente en el Berlín de los años 90, en la sociedad alemana y los problemas a los que se enfrentaba.

En el relato aparecerán sus compañeros de la WG (iniciales del término en alemán para “piso compartido” (wohngemeinschaft)) de diferentes procedencias, una chica bosnia con la que tiene una relación un tanto suigeneris, para acabar poniendo la guinda una madre con un pasado maoísta, que con los años está teniendo una seria involución conservadora y un hermano depredador inmobiliario, despiadado y decadente que acabará siendo víctima del sistema capitalista, del que tanto reniega.

Todo este puzle de personajes le sirven al autor para mostrarnos las diferentes caras de la Alemania de ese momento. Berlín es el reflejo de la sociedad alemana, el lugar donde confluyen desde la situación de la inmigración ilegal que proviene de los países del Este, Turquía, Kurdistán y la antigua Yugoslavia, hasta los problemas socioeconómicos derivados de la unificación alemana.

El autor utiliza dos temáticas que van de la mano a lo largo de la narración. En la primera la novela muestra la situación en la que se desenvuelve todo ese mosaico intercultural en el mundo capitalista en la que la realidad difiere sustancialmente con el ideal de sociedad que pensaban encontrar antes de abandonar o, en muchos casos, huir de sus lugares de origen.

La segunda cuestión es la relativa a la problemática laboral existente en el sector de la construcción en la Alemania de los 90; la subcontratación en la ejecución obras, una cadena interminable, donde el eslabón más vulnerable suelen ser los trabajadores inmigrantes, en muchas ocasiones, trabajadores sin papeles, blanco fácil para los empresarios del sector. Raul Zelik caracteriza de forma excelente todo ese submundo de la inmigración ilegal que se las tiene que ingeniar de mil formas para poder sobrevivir, por ello, la novela más allá de la ficción de los personajes, es una fotografía de la realidad social alemana.

Todos estos ingredientes sirven al autor para dar forma a esta novela en la que destaca la buena caracterización de los personajes y el ambiente en el que se desenvuelve el relato.

Situaciones berlinesas
Situaciones berlinesas. Editorial Txalaparta

“Ir y no volver”. Vasil Bykaŭ, un maestro de la literatura de guerra

Este año se cumple el centenario  del nacimiento del escritor bielorruso Vasil Bykaŭ (1924-2003), un autor prácticamente desconocido por estas latitudes pues hasta hace bien poco ninguna de sus novelas había sido publicada en castellano, lo que dificultaba el poder tener acceso a su obra literaria.

Esta cuestión ha sido subsanada, aunque sea de forma muy pequeña, con la aparición en el mes de septiembre de 2023 de una de sus obras traducida al castellano. Se trata de la novela “Ir y no volver”, publicación que ha corrido a cargo de la Editorial Txalaparta.

El libro fue editado por primera vez en 1978, y en la edición en castellano de 2023, además de la novela, podemos encontrar dos introducciones al libro realizadas por las traductoras de la obra: la primera es un pequeño texto, realizado por Ángeles Maestro, que tiene como objeto la contextualización de la novela, y la segunda, realizada por Svetlana Yaskova, que va enfocada a conocer la importancia de  la figura de Vasil Bykaŭ en la literatura universal.

Las dos introducciones de esta edición aportan una serie de datos de gran interés tanto a la hora de conocer la trayectoria vital y literaria del escritor bielorruso, como lo que supuso para la URSS en general y para la República Socialista Soviética de Bielorrusia en particular la Gran Guerra Patria (denominación que recibe la participación soviética en la Segunda Guerra Mundial), datos imprescindibles para entender la obra literaria de Vasil Bykaŭ.

“Ir y no volver”. Vasil Bykaŭ, un maestro de la literatura de guerra
Vasil Bykaŭ

Ángeles Maestro hace un pequeño resumen de lo que fue la ocupación nazi en territorio soviético, que tenía como objetivo el realizar una limpieza de la población eslava en Bielorrusia, que para la Alemania nazi era considerada como subhumana, con la finalizad de colonizarla con población germana, lo que era conocido como “espacio vital de Alemania”. Los nazis crearon en territorio bielorruso más de 580 campos de exterminio y supuso un gran coste humano, pues Bielorrusia perdió una tercera parte de sus habitantes. Ni que decir tiene que el género humano no ha aprendido mucho, puesto que casi un siglo después, este tipo de prácticas se siguen realizando por el mundo con total impunidad.

Ángeles Maestro nos recuerda la participación bielorrusa dentro del Ejército soviético y el movimiento partisano que surgió en Bielorrusia para luchar contra la ocupación nazi, que fue el mayor de toda Europa. Todo ello ha dejado a las generaciones futuras el legado de la lucha que llevaron contra el fascismo.

Svetlana Yaskova nos introducirá en la figura de Vasil Bykaŭ, que trabajó a lo largo de su vida el género de la literatura de guerra, en el que se encuadra su obra literaria. Calificado como “uno de los más grandes escritores de la segunda mitad del siglo XX, representante más brillante de la prosa sobre la Gran Guerra Patria”. Soldado del Ejército soviético durante la II Guerra Mundial, fue herido en dos ocasiones. Su experiencia vital en la guerra que libraron contra el fascismo, le marcó de por vida, lo que se verá reflejada en su obra literaria. Sin duda alguna, estas dos introducciones animan a la lectura de la novela “Ir y no volver”.

Vasil Bykaŭ refleja en esta novela el efecto que produce la guerra en las personas y la diferente manera de afrontar las diversas situaciones en las que se ven envueltas. Zoska, una joven partisana, que verá truncados sus sueños a causa de la guerra, vivirá situaciones desesperadas que pondrán a prueba su fortaleza mental para superar el dolor. 

El autor nos muestra el horror y sufrimiento que produce la guerra y el anhelo de los personajes que aparecen en la narración por volver a llevar la vida que tuvieron anteriormente. Nos mostrará como la guerra pone a prueba a las personas en situaciones extremas y la capacidad que pueden llegar a tener para superar lo insuperable.

La muerte, al ser una compañera inseparable de la guerra, está presente en la novela y en sus personajes; se podría decir que es un elemento que flota a lo largo del relato, una realidad a la que se enfrentan continuamente los personajes. Vasil Bykaŭ  nos muestra las diferentes formas que tiene el ser humano de reaccionar cuando le acecha esa terrible fatalidad, a la que le pone rostro.

Otro de los elementos que podemos encontrar es la gestión de la angustia interior en las personas en situaciones dramáticas; la incertidumbre ante el futuro más próximo produce una reacción diferente en los personajes, para ello, el autor nos irá introduciendo en su interior, en su forma de pensar, de entender la vida y  los principios por los que se rigen. En ese contexto se servirá de ellos para reflexionar sobre valores como la lealtad, en contraposición a otros, como la traición.

La novela, que tiene algo más de 330 páginas, es de lectura sencilla y ágil, construida con pocos personajes, en todo momento consigue mantener al lector en una tensión que encontrará su cénit en los pasajes más dramáticos que viven los dos personajes sobre los que gira la novela.

En los tiempos que corren, en los que estamos volviendo a ver un crecimiento del fascismo en Europa, sobre todo en aquellos lugares donde sembraron el terror con mayor virulencia, la obra literaria de Vasil Bykaŭ no dejan de ser un testimonio que se alza para alertarnos que los herederos del fascismo de la primera mitad del siglo XX están dispuestos a reanudar la misma senda que en su día siguieron Hitler, Mussolini o Franco.

La novela  “ir y no volver” es el recuerdo vivo de todos esos luchadores anónimos antifascistas, que dieron su vida por evitar que el nazismo aplastase a los diferentes pueblos que formaban la Unión Soviética, lo que supuso que 27 millones de soviéticos perdieran la vida.

“Ir y no volver”. Vasil Bykaŭ, un maestro de la literatura de guerra
Ir y no volver. Editorial Txalaparta

Carrero Blanco. El guardián del régimen franquista

Este año se cumple medio siglo del atentado en el que perdió la vida el almirante Carrero Blanco, presidente del Gobierno de Franco, a la sazón la persona más importante del régimen, después del dictador.

El hecho que sea el cincuentenario de su muerte está siendo una buena ocasión para que aparezcan diferentes publicaciones en las que profundizan sobre los hechos acaecidos y/o las personas que lo protagonizaron. En este caso, he querido adentrarme en la persona que fue objeto del atentado más importante en la historia de ETA. Quien fuera mano derecha de Franco a lo largo de más de treinta años, merece la pena analizarlo con cierta profundidad y para ello, he recurrido a un ensayo de reciente publicación, que con el título “Carrero Blanco. Historia y memoria” (Editorial Los libros de la Catarata), Juan Antonio Castellanos López realiza un estudio pormenorizado de “la trayectoria del hombre público que fue Luis Carrero Blanco”.

Analizar a Carrero Blanco y su paso por la política es traer a colación una de las etapas más tenebrosa de la historia de España, pues es poner sobre el tapete el golde de Estado fallido de julio de 1936, la Guerra Civil y la instauración de un régimen totalitario durante 40 años, porque Carrero Blanco estuvo en el puente de mando del régimen desde casi sus comienzos hasta poco antes del fallecimiento de Franco. Pero dicho esto, que no deja de ser algo de sobra conocido, es interesante ahondar en la labor oscura y discreta que realizó durante el franquismo, una labor fundamental para que el régimen perdurase tanto tiempo.

El autor, no se limita a realizar un trabajo biográfico de Carrero y lo que fue su periplo político, se adentra en el régimen franquista, las tensiones internas entre las diferentes familias que lo componían y el papel que este jugó desde los puestos que ostentó, pues sobre su persona giraron todas las grandes decisiones políticas de la época, por ello, es imposible entender la dictadura franquista sin tener presente la figura de Carrero Blanco.

Carrero Blanco. El guardián del régimen franquista
Carrero Blanco pasando revista a las tropas (Wikimedia Commons)

Nos encontramos ante un ensayo histórico, en el que el lector va a encontrar un gran número de hechos y decisiones tomadas en la cúpula del régimen franquista donde la sombra de Carrero estuvo siempre presente, muchas de ellas fueron actuaciones públicas, de las que hay crónicas en la prensa de la época, pero sobre las que el autor aporta algunos datos menos conocidos que ayudan al lector a entender las interioridades del régimen franquista.

Al leer el libro, una de las cosas que puede llamar la atención es que durante una primera etapa de su trayectoria política, siendo subsecretario de la Presidencia, llegase a tener una influencia tan grande sobre Franco. La conclusión que el lector puede extraer es que su poder en la sombra era superior al de los miembros del Consejo de ministros. Esto nos da una idea de lo que representaba Carrero Blanco dentro del organigrama del régimen. Y para ello, en este ensayo se recogen algunos hechos que constatan lo que acabo de mencionar, sobre todo a la hora de ceses y nombramientos de miembros del Gobierno de Franco. Hay que tener presente que Carrero no ocupó asiento en el Consejo de ministros hasta la crisis ministerial de julio de 1951, en la que fue nombrado ministro subsecretario de la Presidencia, pero como bien señala José Antonio Castellanos, fue más bien una cuestión “meramente nominal”, que le permitía sentarse junto al resto de ministros, porque seguiría desempeñando las mismas funciones.

El ensayo está dividido en dos bloques. El primero es un estudio de la trayectoria política de Carrero Blanco hasta su muerte y el segundo gira en torno al tratamiento colectivo que recibió su figura después de su muerte.

El primer bloque del ensayo, que está dividido en cinco capítulos, nos irá descubriendo la importancia del personaje en lo que fue el devenir del régimen franquista. Y para ello, nos describe de forma somera cuál fue su entorno familiar, su ingreso precoz en la carrera militar, su periplo en la Armada, y alguno de sus avatares cuando se produce el golpe de Estado de 1936 y la Guerra Civil. En estos inicios del ensayo el autor aporta algunos apuntes que serán relevantes en la futura carrera política del personaje. Su incorporación al Consejo Nacional de FET y de las JONS gracias a las relaciones que mantuvo durante la guerra con figuras influyentes, no deja de ser un primer paso, nada despreciable, que será la antesala para entrar a formar parte del entorno gubernamental gracias a su nombramiento como subsecretario de la Presidencia.

Si bien el autor recalca que su entrada en política no fue buscada, más bien fue producto del devenir de los acontecimientos y su personalidad, es necesario subrayar que “fueron algunos pasos de su trayectoria militar los que sentaron las bases del ingreso en política de Carrero y llegada a puestos de máxima responsabilidad”.

José Antonio Castellanos lo define como “ese estratega que anticipaba con mucho tiempo sus importantes decisiones, el que las pensaba”, y recuerda en este libro que Javier Tusell lo definió “como la eminencia gris del régimen de Franco”. Desde un punto de vista ideológico este ensayo coloca a Carrero dentro de los siguientes parámetros: “catolicismo, conservadurismo, anticomunismo, fidelidad al sistema monárquico, exaltación del valor de autoridad y catalogación del judaísmo y masonería como dos de los grandes enemigos de España”, pudiendo encontrar recogida su ideología en los escritos y documentos que redacto a lo largo de su vida.

A la hora de ubicarlo dentro de las diferentes familias del régimen, el autor no duda en definirlo como “un franquista puro, en el sentido de que su adhesión fundamental lo fue hacia la persona que ocupó la cúspide del sistema implantado en 1939, más incluso que hacia un conglomerado de fuerzas y clanes ideológicos”, alejado de todas las familias que componían el régimen, a las que en ocasiones las veía “como desalineadas y desatentas a la hora de trabajar en la exacta dirección deseada” por Franco. Y para ello, en este ensayo podemos encontrar algunos pasajes del primer discurso que realizó ante las Cortes franquistas nada más ser nombrado presidente del Gobierno (julio 1973), donde se autodefinió en los siguientes términos: “Soy un hombre totalmente identificado con la obra política del Caudillo, plasmada doctrinalmente en los Principios del Movimiento Nacional y en las Leyes Fundamentales del Reino; mi lealtad a su persona y a su obra es total, clara y limpia, sin sombra de ningún íntimo condicionamiento ni mácula de reserva mental alguna”.

Carrero Blanco. El guardián del régimen franquista
Franco y carrero (LQS)

Una de las conclusiones que el lector puede extraer de este ensayo es que Carrero fue de los pocos dirigentes políticos del régimen que compartía en su totalidad las esencias ideológicas de Franco. La ideología del dictador no bebía de la misma fuente del falangismo, sin perjuicio que fueran innumerables las cosas que les unían. El hecho que se inclinase por la instauración en el futuro de una monarquía, era motivo de fricción con el deseo falangista de una república nacional-sindicalista, y en todo ese proceder Carrero siempre fue la persona más influyente del entorno del dictador. Si bien Carrero profesaba una fidelidad absoluta a los Principios del Movimiento Nacional, su actuación política se caracterizó por intentar reducir la importancia que tenía el falangismo dentro de las instituciones franquistas y evitar la concentración de poder en el partido único.

Carrero Blanco. El guardián del régimen franquista
Carrero Blanco. El guardián del régimen franquista. Editorial Los libros de la Catarata.

Vox. El retorno de los ultras que nunca se fueron

Cuando en diciembre de 2018 Vox irrumpió por primera vez en las instituciones, entrando en el Parlamento andaluz, el Estado español dejaba de ser la excepción en la Unión Europea, pues hasta la fecha ningún partido con un perfil ultraderechista había logrado representación parlamentaria en el Estado español. A partir de esa fecha cada convocatoria electoral era un paso para que entrasen en el Congreso, Senado, parlamentos autonómicos y ayuntamientos. Se empezó a normalizar la presencia de la ultraderecha de tal forma que el entrar en algún gobierno autonómico o ayuntamiento de capital de provincia sólo era cuestión de tiempo, puesto que sus votos eran imprescindibles en la ecuación para que hubiera gobiernos de derecha extrema. Al fin y al cabo, muchos de sus lideres se habían forjado  en el partido que representaba las esencias del posfranquismo, que no es otro que el Partido Popular, pues primero Alianza Popular y luego el PP sirvieron de “paraguas a muchos franquistas que no renunciaban a su pasado”.

La trayectoria de Vox de los últimos cinco años ha sido ascendente hasta que se han topado con el primer gran retroceso electoral; pero hasta llegar a la situación actual, en la que son la tercera fuerza política en el Congreso, la ultraderecha ha tenido que realizar una larga travesía del desierto en la que en ciertos momentos estaba sumida en la irrelevancia política. Este batacazo electoral  ha servido para que las diferencias y tensiones internas hayan salido a relucir con más profusión que en otras ocasiones, aunque el oscurantismo que reina en la dirección de Vox en muchos momentos dificulta conocer más en profundidad los entresijos de esta formación política. Lo que no cabe duda es que las aguas ultras bajan algo revueltas. Por ello, para conocer lo que es Vox, sus orígenes y quienes dirigen el partido exige sumergirse en el túnel del tiempo para echar la mirada a varias décadas atrás, porque es imprescindible conocer el pasado para entender el presente. Eso es lo que hace el periodista Xavier Rius Sant en el libro “Vox, los ultras que nunca se fueron” (Editorial Akal 2023).

Si de alguna forma tendría que definir el libro de Xavier Rius Sant, no dudaría en decir que es un compendio de la historia de la ultraderecha española de los últimos 50 años. Gracias al trabajo de campo que ha realizado a lo largo de los años, el autor realiza un análisis pormenorizado de las organizaciones del espectro de la ultraderecha y un seguimiento de los líderes que estaban detrás de cada una de ellas; va desgranando todos los intentos que han realizado para sacar la cabeza del pozo donde han estado desde la muerte del dictador, y en todo momento teniendo presente que un sector importante de la ultraderecha ha invernado dentro del PP, porque fuera hacía mucho frio, sobre todo, para aquellos que querían tener algún cargo de relevancia o, simplemente vivir de alguna prebenda que les pudiera caer del partido, y sin olvidar que siempre eran bienvenidos en el PP, organización que tenía como objetivo unir a toda la derecha, incluido al sector más ultra y cuyo fundador fue un ministro de Franco, con un currículum que para ellos quisieran muchos de los líderes de la ultraderecha española.

Ese relato exhaustivo de la trayectoria del conjunto de la ultraderecha española, es fundamental para adentrarse en el nacimiento de Vox a finales de 2013 y conocer sus orígenes. El ensayo de Xavier Rius Sant es premonitorio de muchos de los movimientos y de las tensiones internas que está viviendo Vox desde las elecciones de julio.

Los fundadores de Vox

Xavier Rius arranca el libro haciendo un repaso biográfico de los que, en su opinión, fueron los padres de Vox, y no es casualidad que arranque con Ortega Smith, pues reúne una serie de requisitos que para el autor le hace valedor de lo que hoy en día representa Vox. Desde sus años jóvenes y su militancia activa en Falange y de las JONS, donde fue un autor prolijo de artículos en diversas publicaciones falangistas, muy proactivo en su labor militante y guardián de los principios del nacionalsindicalismo, para después de dar algún que otro tumbo político, se cruzase en su camino Santiago Abascal, al que unirá su futuro político hasta el día de hoy. Es la persona que rentabilizará ante el electorado de derechas las horas de televisión en su faceta de acusación popular de  Vox contra los líderes del Procés y la labor oscura de los fines de semana de recorrer todos los rincones del Estado para visitar a los afiliados que Vox tenía y animarlos a que lo dieran todo por la causa, y con la premisa de que “un ideal superior estará por encima de todo” y dirigiendo siempre el partido con manu militari.

Al hablar del que es el actual líder y caudillo de Vox, Santiago Abascal, Xavier Rius nos acerca a sus orígenes, nieto del alcalde franquista de Amurrio e hijo de político primero de Alianza Popular y posteriormente del PP, que tuvo diferentes cargos públicos. Repasa las dificultades de carácter económico en las que estuvo sumido Abascal en 2009, llegando a ser embargada su vivienda, y  su conjura “para nunca volver a pasar hambre ni tener un sueldo inferior a 5.000 euros”. De chiringuito en chiringuito, gracias a su protectora, Esperanza Aguirre, y luego entrando en Vox, cuando tuvo constancia que había dinero fresco para poder garantizarse un suculento sueldo a cargo del partido. Este ensayo no deja lugar a dudas, es un arribista en toda regla, corroborado con las informaciones que se están publicando estos días sobre la financiación, a través de Vox, de la fundación Disenso de la que Abascal es presidente, la cual se beneficia de los beneficios fiscales que disfrutan las fundaciones.

Vox el retorno de los ultras que nunca se fueron
Santiago Abascal en Vistalegre

El autor nos desvelará que si bien Vox propone la supresión de ayudas públicas a la financiación de partidos y sindicatos, no lo hace con las fundaciones, porque estas últimas son la herramienta que han utilizado estas gentes para medrar hasta que han entrado en las instituciones, como la fundación DENAES, fundación que Abascal fundó en 2006, siendo militante del PP o Concordia de Vidal-Quadras, que han recibido importantes subvenciones de las administraciones, sobre todo, de las que estaban a frente personas cercanas a ellos, como es el caso de Esperanza Aguirre, en su etapa de presidenta de la Comunidad de Madrid. Reniegan de lo público pero no pueden pasar sin vivir a costa de lo público.

En este ensayo el lector puede constatar cómo Abascal da un golpe de mano para hacerse con el control de Vox y ser nombrado presidente en cuanto tiene constancia que hay dinero suficiente como para poder asignarse un sueldo acorde a sus necesidades.

Si bien dedica unas páginas al matrimonio Espinosa de los Montero-Rocío Monasterio y a Vidal-Quadras, al ser de las personas que estuvieron en Vox desde el primer momento y del papel que cada uno representaba en el nuevo partido, Xavier Rius, a lo largo de este ensayo, se detendrá en otras, que no habiendo sido fundadores de Vox, acabarán desempeñando un papel protagonista en Vox, como es el caso de Jorge Buxadé e Ignacio Garriga. En este libro se hace un análisis de sus trayectorias políticas, pues ambos serán muy influyentes en la línea ideológica de Vox.

La ultraderecha española

No cabe duda que para entender lo que es Vox, es necesario tener una visión global de lo que ha sido la ultraderecha española en los últimos 50 años, pues como en el libro de Xavier Rius se recalcará con asiduidad, muchos de los líderes de Vox proceden de ese puzle de organizaciones. Por ello, hay un capítulo en este libro que viene a ser un resumen de la historia de las organizaciones políticas de ultraderecha más importantes que ha habido en los últimos cincuenta años. En este repaso encontraremos a los nacional-socialistas de CEDADE, las diferentes siglas en el ámbito del falangismo, la Fuerza Nueva de Blas Piñar, organizaciones que practicaban el terrorismo como el Frente de la Juventud, que fue una escisión de Fuerza Nueva, y un sinfín de siglas que surgirán en los años noventa y primeros de este siglo, donde todos se conocen, pero su cainismo es lo suficientemente importante, como para que entre ellos estén la mayor parte del tiempo a la greña. Procedentes de todas esas organizaciones hoy en día hay destacados diputados de Vox en el Congreso, parlamentos autonómicos y ayuntamientos.

El autor hará un repaso con datos de cada una de las personas que han liderado diferentes proyectos políticos fallidos de la ultraderecha y que han acabado recalando en Vox, algunos de los cuales han tenido condenas por actos violentos con motivo de su actividad política. Es curioso que nadie haya cuestionado la idoneidad moral de estas personas para que puedan ejercer la política, ni les han pedido ningún tipo de arrepentimiento y no han sido portada en ningún medio de comunicación.

Algunos de esos grupos de ultraderecha tenían su ámbito de actuación en Catalunya, organizaciones de carácter xenófobo, que intentarán exportar su proyecto a otros lugares del Estado español; en este ensayo hay un análisis pormenorizado de su actividad política que desarrollaron en la primera década de este siglo, centrando su línea de actuación en que la inmigración recibía todas las ayudas de la administración en detrimento de los de casa, y su estrategia se basaba en el todo vale, trufada de todo tipo de bulos y manipulación de datos. Todo un preludio de lo que será la forma de hacer política de Vox.

En todo ese popurrí de organizaciones ultraderechistas, Xavier Rius hace una mención a una organización que se hizo famosa en su posición contra el Procés y que ha sido ensalzada por gran parte de la prensa española, es Sociedad Civil Catalana, puesto que sus principales dirigentes son de ideología ultraderechista.

La ideología de Vox

La irrupción de Vox generó un debate acerca de donde se enclavaba su ideología, si era un partido fascista, del entorno de la ultraderecha o simplemente era un PP pero más duro, dudas que quedan despejadas en este ensayo, gracias a que el autor muestra la evolución de Vox desde su fundación hasta la actualidad.

Xavier Rius nos develará que en sus inicios Vox “no se presentaba como un partido ultra, sino como un partido liberal conservador, contrario al Estado autonómico, y defensor del nacionalismo español y del derecho a la vida y a la familia tradicional”. El programa con el que se presentó a las elecciones europeas “era más propio de una escisión del PP partidaria de un Estado centralista que de la ultraderecha xenófoba o eurófoba”, muy lejos de las propuestas de los partidos ultras europeos, y más cercano a un partido ultraliberal en posiciones económicas y conservador en lo moral y religioso, “totalmente opuestas al proteccionismo social del falangismo”, era una línea ideológica donde el matrimonio Espinosa de los Monteros-Monasterio se sentían como pez en el agua.

Vox el retorno de los ultras que nunca se fueron

Esta posición inicial será arrinconada para ir ocupando una posición ideológica propia del sector más duro de la ultraderecha europea, y para ello es fundamental la influencia de algunas de las personas que sin haber estado en la fundación de Vox, llegarán a liderar Vox, como es el caso del anteriormente mencionado, Jorge Buxadé, exfalangista, ex militante del PP y miembro del Opus Dei, que se convertirá en uno de los ideólogos de cabecera del partido ultra, siendo elegido en marzo de 2020 vicepresidente primero y responsable de acción política; convirtiéndose en el número 2 de Vox. Dentro de ese selecto grupo que recalan en Vox llegando a tener puestos de gran relevancia, además de Buxadé, está el anteriormente mencionado Ignacio Garriga, Rafael Bardají, que fue director de política internacional de FAES y fervoroso prosionista y Kiko Méndez Monasterio.

El autor se detendrá en analizar la ideología de Buxadé, a través de los discursos que realizará en actos públicos de Vox, pero, sobre todo, gracias al libro que publicó con el título “Soberanía: por qué la nación es valiosa y merece la pena defenderla”, en el que detalla cuál es su ideología, que se fundamenta en una nación indisoluble, una familia tradicional basada en una ley natural y la religión. Está en contra del sistema de partidos, y en algunos actos de Vox llega a manifestar que las instituciones propias del pueblo español son “familia, sindicato, municipio y corporación profesional”, que no es otra cosa que lo recogido en el apartado 6 de la Ley de Principios del Movimiento Nacional de 1958, redacción tomada del punto sexto del programa de Falange de 1934.

Para Xavier Rius, hay cuatro elementos que definen a Vox: el primero es que “no niegan la legitimidad del Alzamiento Nacional del 18 de julio, que provocó la Guerra Civil, ni la gran dictadura que vino después”. Llegan a manifestar, en palabras de Ignacio Garriga, que “el régimen vigente ha arrebatado libertad a los españoles”. El segundo es que rechazan el sistema de partidos políticos, que “ha asestado un golpe letal al sistema democrático”. Son más de democracia orgánica, donde no haya partidos políticos, todo ello inspirado en la ideología falangista. El tercero es la negación de la legitimidad de las comunidades autónomas y de las regiones. Y el cuarto, es la estructura piramidal del partido en el que no existe la democracia interna, ni hay posibilidad de mostrar las discrepancias con la dirección, adoleciendo de una total falta de transparencia.

La parte que obvian del discurso falangista es la relativa al “control de los medios de producción y la nacionalización de empresas o la banca”. En materia económica son más de ultraliberalismo thatcheriano y de reducir los impuestos, sobre todo a las clases altas.

Vox, un partido donde reina el oscurantismo

Si en algo se distingue Vox del resto de los partidos es en el oscurantismo en su funcionamiento interno. Xavier Rius realiza una exhaustiva labor en este aspecto, aportando un sinfín de datos al respecto.

Este ensayo se adentra en Vox, desde su fundación, que se planificó con personas de paja para no aparecer los verdaderos cerebros del proyecto y no levantar sospechas en el Ministerio del Interior, cuyo titular era Jorge Fernández Díaz. Nos dará a conocer el papel que desempeñó Vidal-Quadras en ese momento y cómo logró dinero fresco y a fondo perdido con origen en los muyahidines iraníes para financiar el partido, lo que les permitió sobrevivir durante un tiempo, ya que algunos de sus líderes ya no vivián gracias a ningún chiringuito público.

Gracias a este trabajo el lector irá descubriendo que un reducidísimo número de personas tendrá las riendas del partido, actuando sin ninguna transparencia en los órganos de decisión, motivo por el que se darán gran número de dimisiones en todos los órganos del partido. El trato vejatorio y la defenestración de las voces críticas serán una constante, ejecutándolas Ortega Smith con mano de hierro, durante el tiempo que fue secretario general, la mano derecha y larga de Abascal.

Y para finalizar llega el momento de preguntarse

¿Qué es Vox? ¿qué espectro sociológico representa Vox?

En el prólogo del libro es definido como “un potaje de ultranacionalistas, de convencidos de que nos hemos rendido ante ETA, de aquellos que están seguros de que los independentistas destruirán España, de los angustiados por la emigración que creen que nos invade, de los beatos que quieren imponer su moral, de los herederos del fascismo, o de personas que simplemente no entienden avances o claves de convivencia actuales y trabajadores que se ven seducidos por su populismo”, y al hilo del título del libro, sus dirigente “son ultras que siempre han estado aquí, pero ahora han vuelto organizados aprovechando vientos a favor”.

Para el autor, Vox es el punto de confluencia de exdirigentes y exmilitantes del PP, “franquistas de ayer que estaban en este último partido, resignados a ser demócratas” y “antiguos militantes del amplio abanico de los grupos de ultraderecha”.

Desde un punto de vista sociológico, Vox recaba apoyos en ese estereotipo de personas desubicadas en la sociedad del siglo XXI, en la que no están adaptadas a los avances de la sociedad, que son el caldo perfecto para mediatizar su opinión a través de la factoría de los bulos que construye la ultraderecha.

Lo preocupante en este ascenso de la ultraderecha española de la mano de Vox es que sus ideas están calando en la sociedad mediante la batalla cultural que lleva dando en los últimos años. El espacio sociológico de la ultraderecha siempre ha existido en el Estado español, pues no olvidemos que el dictador murió plácidamente en la cama, y muchos seguidores han estado invernando en el PP,  pero el crecimiento de su base social ha salido fuera de los ámbitos de la ultraderecha o del PP y su discurso ha calado en otros sectores de la sociedad. El tiempo nos día si los partidos democráticos saben dar una respuesta y devolver a la ultraderecha a la marginalidad política.

El libro de Xavier Rius Sant es de obligada lectura para todo aquel que quiera estudiar más a fondo a la ultraderecha, porque para combatir algo, primero hay que conocerlo.

Vox el retorno de los ultras que nunca se fueron
Vox el retorno de los ultras que nunca se fueron. Editorial Akal

KURDISTÁN prácticas de otro mundo posible

“Nuestra lucha no ha sido ni podrá ser contra ninguna raza, religión, secta o grupo específico. Nuestra lucha ha sido contra la represión, la ignorancia y la injusticia, contra el subdesarrollo forzado y contra toda forma de opresión”.

Abdullah Öcalan

Hablar de Kurdistán es poner sobre la mesa todas las miserias de los países occidentales en sus políticas colonialistas e imperialistas en aras de primar sus intereses geoestratégicos y económicos. El pueblo kurdo es uno de los muchos que ha sufrido en sus carnes las consecuencias de los tratados internacionales firmados entre las potencias internacionales en los dos últimos siglos.

En el caso de los kurdos, se puede decir que  hasta hace pocas décadas “no existían. Nadie los conocía. No existían en el mapa ni tampoco como entidad política”. Los elementos de la ecuación que han provocado la situación de este pueblo eran sencillos: de un lado, la descolonización de Medio Oriente se hizo de espaldas a los pueblos y etnias que lo habitan y, de otro, las políticas de sometimiento y represión del pueblo kurdo por parte de Irán, Iraq, Siria y Turquía, estados que se reparten el territorio Kurdo, y dentro de las políticas de estos cuatro estados hay que resaltar y denuncuar el nacionalismo otomano de los diferentes regímenes turcos, sus políticas expansivas en la zona de Medio Oriente y la gestión que hacen de su posición geoestratégica para presionar a Europa a la hora de defender sus intereses.

Para hablar de Kurdistán, hoy traigo a este blog un libro pequeño en tamaño, pero extraordinario en contenido, en el que en poco más de 110 páginas el lector conocerá de primera mano la lucha del pueblo kurdo y el proyecto que está llevando a cabo en las últimas décadas, donde está rompiendo los estándares de lucha y organización que conocemos en los diferentes procesos de liberación nacional que hay en el planeta. “Kurdistán prácticas de otro mundo posible” es un trabajo realizado por Orsola Casagrande (Italia) y Adem Uzun (kurda), en colaboración con Suargi Elkartea,  y publicado por la editorial Zorrotz Liburuak a finales de 2022

En una región caracterizada por la diversidad de pueblos, culturas, religiones, donde en muchos casos la represión hacia las minorías ha sido el denominador común, el proyecto que está llevando a cabo el pueblo Kurdo está sirviendo para dar a conocer que otro mundo es posible, en concreto en Rojava, donde llevan casi dos décadas poniendo en práctica el modelo de Confederalismo Democrático teorizado por Abdullah Öcalan.

En el primer bloque la periodista Orsola Casagrande nos hará un recorrido por las regiones de Kurdistán y la situación en la que se encuentra cada una de ellas en función de en qué estado estén enclavadas, lo que ayuda a entender los diferentes procesos que se dan dentro el pueblo kurdo. Dedicará gran parte de su trabajo a analizar las experiencias políticas y organizativas que el pueblo kurdo ha puesto en marcha aplicando el modelo del Confederalismo Democrático en Baku (la parte ocupada de Turquía) y en Rojava-Federación del Norte y Este de Siria.

KURDISTAN practicas de otro mundo posible
Bandera del PKK

Los orígenes del movimiento de liberación Kurdo se sitúan a finales de los años 70 con el nacimiento del PKK, pues en palabras de la militante kurda  Sakine Cansiz “si hay una cuestión kurda es gracias al PKK”.

Orsola Casagrande, a través de testimonios de militantes y activistas kurdas que en primera persona expondrán sus experiencias a lo largo de sus años de lucha, nos irá introduciendo en la Revolución de Rojava, en el contexto de la guerra que se produjo en Siria a partir del estallido de las “primaveras árabes” y convirtiendose en una guerra total, con la participación de una serie de actores armados en territorio sirio, donde los crímenes de guerra fueron una constante. Los kurdos en Rojava tomaron varias decisiones que han sido trascendentales en su devenir. La primera hay que situarla en el inicio de la guerra en Siria; ante el gobierno del Baath, que siempre los había reprimido y la oposición Siria, decidieron no alinearse con ninguna de las partes, lo que se conoce como la “tercera vía”. La segunda es que “los kurdos en Rojava vieron la posibilidad de poner en práctica el modelo de Confederalismo Democrático desarrollado por Abdullah Öcalan”.

El libro nos muestra los diferentes pilares sobre los que se ha construido la Revolución de Rojava. El más importante ha sido el papel que han jugado las mujeres kurdas, porque han sido las que más han sufrido la violencia del Estado Islámico y que mejor forma de conocerlo que a través de la experiencia de Meryem Kobanê, una de las comandantes que participó en la liberación de Kobanê. Ella nos irá explicando su experiencia en la organización de milicias de mujeres para luchar contra el ISIS y para “demoler los valores dominantes de los hombres”.

Uno de los apartados de este bloque que no quiero dejar pasar por alto es el relativo a “la liberación de Kobanê, la reconstrucción y la sanación de heridas” para el logro de la paz verdadera, en la que “se dejan atrás sentimientos de rechazo y de repulsión”, y para dar a conocer esta labor nada mejor que las experiencias de varios activistas que han desarrollado su labor en pro de los DDHH entre las mujeres y niños que han sufrido los horrores del ISIS, así como trabajando con mujeres e hijos de militantes del Estado Islámico que se encuentran en los campos de refugiados, y con la preocupación de todas estas personas enfocada en el peligro latente de las “células durmientes financiadas y apoyadas logísticamente por Turquía que representan una amenaza muy seria para la estabilidad de toda la zona” y la inacción de la Comunidad Internacional.

En este apartado iremos viendo como la educación y la cultura han sido unos de los pilares para avanzar en el Confederalismo Democrático, desde la óptica que la diversidad es una riqueza y no un problema, y uno de sus logros ha sido la participación de los pueblos que componen la sociedad, kurdos, árabes, armenio, asirios, chechenos y la promoción de todas la culturas que están presentes en este territorio, introduciendo el kurdo en las escuelas y la universidad, cosa que el gobierno del Baath no lo permitía como lengua vehicular. El sistema está basado en el respeto a la diversidad lingüística, los niños de las diferentes culturas tienen la posibilidad de estudiar, además de en su idioma, otro de su entorno, junto con el inglés. Conoceremos la labor realizada a la hora de creación de una universidad en la que se vean reflejados estos valores y la importancia que ha tenido el cine en este proceso revolucionario.

El recorrido de la periodista italiana por este bloque la llevará a retrotraerse en el tiempo para darnos una visión de lo que ha sido la lucha del pueblo kurdo en Turquía, donde el PKK encabezó la resistencia armada y donde el pueblo kurdo se organiza a nivel político, desarrolla una actividad cultural en todos los ámbitos, entre ellos en el cine, pero viviendo en todo momento con la espada de Damocles de la represión de los gobiernos kurdos, independientemente que hayan sido juntas militares fascistas producto de algún golpe de estado o en la actualidad los gobiernos del AKP de Erdoğan. Las continuas ilegalizaciones de organizaciones políticas en las que se organiza la comunidad kurda, el encarcelamiento de sus políticos, la persecución, asesinato de periodistas kurdos y la represión generalizada en sus territorios ha sido una constante a la que han tenido que hacer frente y de la que encontraremos innumerables datos en este libro.

KURDISTAN practicas de otro mundo posible
Acto político pro-independencia en Erbil, Kurdistán iraquí

En lo referente a la situación de los kurdos en Iraq, el trabajo de Orsola Casagrande sintetiza lo que representa la administración autónoma kurda de la mano de Masud Barzani, a la que no duda en calificarla de corrupta, el papel que juega en las relaciones con Turquía y lo que supone negativamente para la resistencia del PKK en las montañas entre el Kurdistán turco e iraquí.

De forma similar trata la situación de los kurdos en Irán y las revueltas vividas en 2022 como consecuencia del asesinato de la joven kurda Jina Amini. Expone la lucha de las organizaciones kurdas por lograr unas bases democráticas en la que puedan coexistir todas culturas, religiones y etnias y garantizar constitucionalmente los derechos de las mujeres, cosa que hasta la fecha el régimen iraní niega todos estos derechos.

El segundo bloque corre a cargo de Adem Uzun, perteneciente al Consejo Administrativo del Congreso Nacional de Kurdistán (KNK). Aquí nos vamos a encontrar las bases ideológicas y políticas de lo que Abdullah Öcalan denomina “Sistema de Civilización Democrática

Adem Uzun nos irá introduciendo en la teoría de Öcalan que es el pilar ideológico sobre el que el pueblo kurdo ha fundamentado su proyecto, sobre todo en Rojava. Me voy a detener en algunas cuestiones que me han parecido interesantes porque sirven para abrir un debate acerca del Estado, algo que parece olvidado en la izquierda occidental.

KURDISTAN practicas de otro mundo posible
Manifestación kurda

El análisis que realiza del siglo XX le lleva a plantear que en la etapa capitalista “se produce el apogeo del sistema jerárquico estatista, que ha conducido a la humanidad a la actual crisis estructural y existencial de la humanidad”, y que tampoco desde la izquierda se han resuelto los problemas sociales. A partir de estas realidades construye la expresión “Era de la Civilización Democrática” o “Tiempo de los Pueblos”.

Öcalan enfrenta la democracia con el Estado, al entender superada esa etapa en la que el ejercicio de la democracia es una forma de expresión del propio Estado. “La democracia es el autogobierno de todos los sectores sociales no estatales (el pueblo)”, por lo que “democracia es el autogobierno del pueblo”, al margen del Estado, puesto este está por encima del pueblo.

Parte de una concepción radical de la democracia que no tiene nada que ver con el concepto liberal, puesto que la base de ella está en la sociedad y no en las instituciones del Estado (parlamentos, gobiernos…) que no dejan de ser instrumentos para “enmascarar el sistema de dominación y explotación”. Las teorías del líder kurdo desbordan la democracia representativa para que el pueblo no sea un “sujeto pasivo de su propia realidad”, pues “para que exista la democracia, como autogobierno del pueblo, el pueblo debe ser poder” y para ello necesita articularse para poder participar, discutir y decidir y ese es el papel que desempeña el Confederalismo Democrático que funciona como un sistema de asambleas puesto que la democracia tiene un sentido comunal.

Con el desarrollo de sus teorías, el líder kurdo crea en el ámbito de las Ciencias Sociales la escuela del Sistema de Civilización Democrática, cuya  unidad básica es la moral y la política, que son la base de la esencia del hombre y de la sociedad. En lo referente al termino moral, le da un sentido diferente al que se le da en el sistema estatal jerárquico, pues “moral es la socialización misma y es una realidad que humaniza, un estado de práctica comunitaria donde todos son el uno para el otro, complementándose”. Si los crímenes contra la sociedad en el proceso de civilización son una ruptura con la moralidad, entonces “el capitalismo es el sistema más inmoral conocido”.

KURDISTAN practicas de otro mundo posible

Enfrenta el estado (sistema estatal-esclavista) y el pueblo (sistema civilizatorio democrático) a la hora de hablar de la sociabilidad no estatal, al ser “fenómenos contradictorios que viven en constante pugna”.

Para finalizar, el tercer bloque del libro nos hablará de la experiencia de solidaridad internacionalista vivida por la ONG SUARGI Elkartea, con el hermanamiento entre los pueblos de Durango y Kobanê. Nos irán dando a conocer las diferentes labores que han llevado a cabo  en el campo de la ayuda y solidaridad con el pueblo de Kobanê y, en concreto con sus mujeres, pues es un proyecto internacional que tiene como objetivo el hermanamiento de las mujeres de ambas poblaciones.

Los proyectos que realiza la ONG SUARGI Elkartea en la zona de Kobanê están dirigidos a las mujeres de la zona para paliar algunas de las muchas necesidades que tienen, sobre todo con las derivadas de la guerra que han sufrido y que a día de hoy no ha finalizado.

A modo de conclusión, este es un libro que es de utilidad para todas aquellas personas que no tengan un conocimiento del Kurdistán y del proceso político que está viviendo el pueblo kurdo en las últimas décadas, pues de forma sucinta aporta la información necesaria para que el lector pueda conocer su lucha.

KURDISTAN practicas de otro mundo posible
KURDISTAN practicas de otro mundo posible. Zorrotz Liburuak

Príapos. Una novela seductora de Daniel Chavarría

Príapo en la mitología griega es el dios de la fertilidad, considerado como un dios menor, pues no era de los doce dioses que moraba en el Olimpo. Deidad protectora de los animales del campo y de los productos agrícolas, es hijo de Afrodita, no quedando clara su paternidad. Según la mitología griega, Afrodita fue infiel a Dionisio en ausencia de este, por lo que la diosa Hera decidió castigarla, la tocó, lo que provocó que diera a luz una criatura con un falo enorme, que lo llevaría eternamente erecto. Es por ello que este dios da nombre a la enfermedad del priapismo, que consiste en tener una erección continua y dolorosa del miembro viril, sin apetito venéreo.

Esta enfermedad será el hilo que utilice el escritor Daniel Chavarría para ir tejiendo la novela “Príapos”, y alrededor de ella el autor nos irá construyendo una trama en la que tratará diferentes temas con toques de ingenio, en algunos momentos la tragedia sobrevuela la novela, y en ella no falta la sensualidad.

En enero de 2005, Daniel Chavarría recibió el premio Ciutat de Palma de novela en castellano “Camilo José Cela” por este relato, que en un principio fue editada con el título “Lo que dura dura”. La edición que he utilizado para leerla es la publicada por Editorial Txalaparta en 2010, con el título “Príapos”.

La novela está construida a través de cuatro amigos de la infancia y los diferentes caminos que seguirán cada uno de ellos: un médico, un investigador y dos delincuentes.

El Bebo, uno de los personajes principales, es un joven médico que da sus primeros pasos en la profesión ejerciendo en el medio rural, se encuentra en su consulta con varios casos de priapismo, teniendo todos ellos la misma procedencia geográfica, una pequeña comunidad rural de la sierra oriental de Cuba, la comunidad de Cuchuflí Arriba, por lo que decide buscar una explicación científica a ese fenómeno.

Con la investigación como tronco vertebrador de la novela, el autor nos va haciendo un relato de las diferentes vicisitudes en la vida de los cuatro amigos, una relación forjada en la infancia y como va evolucionando a lo largo de los años.

El devenir de la vida de los cuatro amigos, junto a la aparición de una serie de personajes le servirá al autor para adentrarnos en la sociedad cubana y conocerla algo más en profundidad. En ese ambiente, el lector se encontrará la combinación de culturas y religiones que se dan en el pueblo cubano. Esa cultura afroamericana, en la que se mezclan costumbres, divinidades y ritos de religiones procedentes de África, la práctica de la santería (que es una mezcla de la religión africana de los Yorubá y la práctica de la fe católica), en un país donde la mayor parte de la población se declara cristiana, pero, que no por ello en muchos casos comparten costumbres y prácticas religiosas de las existentes en la Isla. Y todo ello, dentro de un país socialista, que se declara laico, en el que existe una separación real del Estado y de las instituciones religiosas.

Daniel Chavarría introduce dos elementos en su novela que son el machismo y la homofobia y como eran tratados dentro de la sociedad cubana en los años en los que se desarrolla el relato.

La novela está muy bien ambientada en la Cuba de la Revolución y en la década de los noventa del siglo pasado, durante el Período Especial con la caída de la Unión Soviética y los países del Este.

Esta novela de Daniel Chavarría se caracteriza por la utilización del lenguaje popular, con sus expresiones propias y la terminología recibida de las culturas que han contribuido a formar la actual sociedad cubana. Por ello, en la edición que he manejado, al final del relato, el lector encontrará un pequeño diccionario con una serie de cubanismos y términos en lengua yoruba, ordenados alfabéticamente, que son imprescindibles para poder seguir la novela.

Es una novela de lectura ágil y rápida, pues no supera las 190 páginas en la que el autor sabe ir marcando los tiempos del relato de tal forma que te va a enganchando.

Priapos
Priapos. Editorial Txalaparta

31 vidas antifascistas vascas

Hace unos días leí una noticia en la que se daba cuenta del descubrimiento de una fosa común de la Guerra Civil en el cementerio de Amorebieta-Etxano. Según Euskal Prospekzio Taldea, en ella podrían encontrarse gudaris, milicianos y fallecidos procedentes del hospital que hubo en esta localidad durante la Guerra Civil. La noticia, que me llegó a través de un amigo y activista del Foro de la Memoria Histórica de Guadalajara, se cruzó con la lectura del libro, que tenía entre manos, titulado “31 vidas antifascistas vascas” (Desacorde Ediciones) del periodista Iban Gorriti González, publicado a finales de 2022. El artículo y el libro tienen dos nexos de unión entre sí, el primero no es otro que rescatar la memoria de todas aquellas personas que sufrieron el fascismo a partir del golpe de Estado que dieron militares españoles con la finalidad de derrocar al gobierno legítimo de la República e instaurar un régimen fascista, sustentado en el terror a la población, y el segundo nexo de unión es que, casualmente, ambos textos son del mismo autor.

El espacio de tiempo comprendido desde el 18 de julio de 1936, momento en el que se produce la asonada militar, que fracasó en su intento de derrocar de forma fulgurante la República, derivando en una guerra, hasta la caída del frente vasco en julio de 1937, después de la batalla del monte Kolitza, se puede definir como los días más negros que vivió el pueblo vasco a lo largo del siglo XX. El terror y la destrucción se impusieron a la voluntad de un pueblo de vivir en paz y libertad. En este periodo de poco más de un año, los ejércitos totalitarios de la Alemania nazi, la Italia fascista y la España franquista tuvieron tiempo más que suficiente para demostrar al mundo las barbaridades que tenían reservadas para las poblaciones civiles que no estuvieran en su bando. Bombardeos, entre otros, como los de Otxandio, Durango, Gernika, Amorebieta-Etxano o Galdakao, eran el preludio de lo que el fascismo sería capaz de hacer en los siguientes años a lo largo y ancho de Europa.

Tenemos la obligación moral de que hechos como estos no caigan en el olvido para que sean recordados y tengan conocimiento las nuevas generaciones, y con ello, rendir un homenaje a todas esas personas que formaron parte de la resistencia antifascista y de “aliviar el dolor” que a día de hoy sigue produciendo. Con ese deseo traigo este libro, que no defrauda en esta labor áspera pero imprescindible.

Hay lecturas que, siendo desgarradoras, son necesarias porque son un antídoto contra el olvido, y ayudan a mitigar el dolor producido por el fascismo y la obra de Iban Gorriti es una de ellas. En este libro hay una recopilación de los avatares de un puñado de personas que vivieron en sus propias carnes la tragedia que supuso el fallido golpe de Estado militar de 18 de julio de 1936 y que en una guerra con el fin de derrocar a la legalidad vigente, que no era otra que la Segunda República, para instaurar un régimen totalitario al estilo de sus aliados: la Alemania nazi y la Italia fascista.

En los tiempos que estamos viviendo, con el resurgimiento de esa extrema derecha, que no deja de ser el fascismo del siglo XXI, que tiene como uno de sus objetivos el blanqueamiento de todo lo que supuso el golpe militar de julio de 1936, “la mal llamada guerra civil” y varias décadas de dictadura, “31 vidas antifascistas vascas” es una vacuna contra el olvido y un bálsamo contra ese dolor que se ha acumulado, “alivia el poso del dolor franquista y otros fascismos y reduce el afán de tiranía” y así lo resume el prólogo del libro cuyo autor es el actor Juanjo Otero: “Este es un libro antifascista. Por eso es necesario. Por ello, restaura y por eso mismo duele y libera. Por eso hace justicia”.

Iban Gorriti recoge la experiencia vital de 31 personas que de forma directa vivieron la guerra y la represión fascista, pero no cabe ninguna duda que esta cifra podría ser casi infinita. Desde Tudela hasta Muskiz y de Isaba al Valle de Añana podríamos encontrar innumerables historias y vivencias de ciudadanos que sufrieron aquella época negra.

Este libro es un ejercicio de “empatía ante el sufrimiento causado” y consigue que todas esas pequeñas historias que recoge pasen de pertenecer a las personas que las vivieron y sus familiares a formar parte de una historia colectiva que nos pertenece, por ello, es fundamental que salgan a la luz, para que puedan ser conocidas y compartidas. Las 31 vidas que encontramos en este libro han abandonado el anonimato y eso ahí queda para el futuro, lo que debería de animar a todos aquellos que en su seno tengan una historia similar a que la saquen del cajón del olvido.

Entre las 31 vidas que recoge este libro se pueden encontrar personas de lo más diverso: gudaris, milicianos, civiles, niñas y niños que sufrieron en primera persona la violencia, o que en el mejor de los casos fueron evacuados fuera de Euskal Herria, viviendo auténticas odiseas. Las personas que dan vida al libro forman un gran abanico ideológico, desde nacionalistas vascos hasta anarquistas, pasado por socialistas y comunistas, pero a todas ellas les unía la lucha contra el fascismo y lo que representaba en los años 30.

Las historias que más impacto pueden causar por la violencia que en ellas se recogen las protagonizan mujeres. En ellas se da la violencia por partida doble: por un lado, la violencia fascista y, por otro la violencia de género. Alguna de esas terribles historias quizá sea más conocida como la que sufrió Maravillas Lamberto[1], pero Iban Gorriti nos da cuenta que no fue la única que sufrió una violencia de este tipo.  La elgetarra Anttoni Telleria vivió una situación muy similar, con la diferencia que en este caso logró salvar su vida. Y no quisiera olvidarme del drama que padeció la zornotzarra Marina García, que desde Villar de Chinchilla (Albacete) acabó recalando en Amorebieta-Etxano, siguiendo la estela de su madre que estaba presa y se encontraba en la cárcel de El Karmelo (Amorebieta-Etxano). En aquella época el fascismo ya practicaba la dispersión.

Si bien las historias que nos trae Iban Gorriti son muy crudas por el sufrimiento que llevan aparejadas, algunas de ellas tienen una cara tierna, como la que protagonizó el donostiarra Clemente Famaraza Sandegi, militante de la CNT y miembro de las Milicias Antifascistas Vascas (MAV) que operaban en Madrid, que donó los 40 duros de su nómina para que las niñas y niños de un hospicio de Madrid tuviesen juguetes el 6 de enero de 1937. Y sin olvidar la historia de amor de la pareja lodosarra, formada por Amelia Resano y Benito Salvatierra, pues “el padre de él llevó a fusilar a al abuelo de ella” en julio de 1936.

Para algunas de estas personas de las que fueron evacuadas o tomaron el camino del exilio, el sufrimiento no acabó cuando abandonaron Euskal Herria. En el mejor de los casos, algunos fueron a recalar al otro lado del Atlántico, para rehacer su vida lejos de su tierra y con la incógnita de si algún día podrían volver a ella, pasando a formar parte de esa diáspora vasca llevando en la mochila su herrimina[2] particular. Otros, por el contrario, bastante tuvieron con sobrevivir a los horrores de la II Guerra Mundial, sobre todo, los niños de la guerra, los que fueron evacuados a la URSS. Allí volvieron a vivir en unas condiciones infrahumanas, como las niñas y niños vascos que sufrieron el asedio nazi de Leningrado.

Algunas de las personas que recoge el libro de Iban Gorriti han sido tan extraordinarias y diría que irrepetibles, que sus vidas han sido llevadas al cine o sus biografías han quedado recogidas en libros y diversas publicaciones. Fueron personas irrepetibles que en muchos casos a lo largo de su vida se encontraron en situaciones límite, que se dejaron la piel por unos ideales y en algunos casos llegando a dar su vida.

Quisiera resaltar el lenguaje adecuado que en todo momento utiliza el autor, expresiones que sirven para acabar con toda esa retahíla de eufemismos que se suelen utilizar para hablarnos de lo que sucedió a partir del golpe de Estado de julio de 1936. Son varias las locuciones que utiliza pero voy a reproducir una frase que define lo que fue todo aquello: “una guerra que no fue civil, sino militar, causada por un golpe de Estado que atentó contra la ciudadanía que había elegido de forma legítima en las urnas la Segunda República”. No hay nada como llamar a las cosas por su nombre.

31 vidas antifascistas vascas
Cartel llamando a defender Euskal Herria de la ofensiva del Ejército fascista

Para finalizar, el libro recoge una breve cronología de la Guerra Civil en Euskadi, realizada por Aitor Miñambres Amezaga, director del Museo Memorial del Cinturón de Hierro, y el lector tiene la posibilidad de escuchar mediante un código QR, seis canciones relacionadas con la memoria histórica, compuestas por el autor del libro. También quisiera destacar que la obra tiene una presentación muy cuidada con una amplia gama de fotografías.


[1] Maravillas Lamberto, vecina de Larraga (Navarra), fue violada por falangistas y requetés delante de su padre y posteriormente asesinaron a los dos.

[2] Herrimina: Nostalgia en euskera.

31 vidas antifascistas vascas
31 vidas antifascistas vascas. Portada

“Recuerdos de marzo”. Una novela para recordar los sucesos del 3 de marzo de 1976 en Vitoria

Hay fechas del calendario que año tras año tienen que estar marcadas en rojo, en un ejercicio de recuerdo permanente para que sea transmitido a las nuevas generaciones y en el caso que ahora me ocupa, con mayor motivo, debido a los momentos que estamos viviendo, en el que hay un ataque feroz a todas las conquistas sociales que consiguieron las generaciones precedentes. Una de esas fechas no es otra que el 3 de marzo, en recuerdo de lo que sucedió un día como ese en el año 1976 en la ciudad de Vitoria.

Ese día murieron en Vitoria tres trabajadores a causa de la violencia policial y en los días posteriores fallecieron dos más como consecuencia de las heridas de bala sufridas ese fatídico día. Todo ello sin olvidar que en las protestas que se dieron en el Estado español por los sucesos de Vitoria fallecieron dos personas más, una en Basauri (Bizkaia) y otra en Tarragona también por causa de la acción policial.

La sociedad tenemos una deuda,  aun sin saldar, con todas aquellas personas que se batieron el cobre en aquellos años con el deseo de mejorar las condiciones de la clase trabajadora y en la búsqueda de la justicia social, por ello tenemos que honrar la memoria de aquellas personas que dieron su vida en los sucesos de Vitoria y para ello hay muchas formas: una de ellas es componiendo canciones de homenaje, como hizo el cantautor Lluís Llach[1] y otra es plasmar todo aquello en una novela, pues la literatura es una forma de llegar a las personas que no conocieron esos hechos, lo que resulta muy didáctico y enriquecedor; por ello, para recordar lo que sucedió en Vitoria ese 3 de marzo de 1976 me ha parecido de lo más oportuno traer a este blog la novela «Recuerdos de marzo» (Editorial Txertoa) que el escritor Juan Ibarrondo publicó en 2019 y en la que relata los sucesos de ese invierno de 1976 en Vitoria.

La novela de Juan Ibarrondo está basada en la película “Vitoria 3 de Marzo”, en la que participó como guionista. Suele ser lo habitual que primero sea la novela y sobre ella se realice una película, pero en este caso el orden está invertido. Hace un tiempo que leí la novela y recientemente he tenido la oportunidad de ver la película, que en Internet se puede obtener de forma gratuita. Una vez de haber visto el filme he querido volver a leer la novela de Juan Ibarrondo y tengo que decir que siendo de una gran calidad la película, la novela proporciona una visión más completa, porque relata dos historias paralelas.

Juan Ibarrondo construye un relato con una serie de personajes que vivieron en primera persona los hechos que sucedieron en Vitoria en marzo de 1976, pero evocándolo treinta años después. A lo largo de ese 3 de marzo de 2006 irán desempolvando las vivencias de esos días de 1976 y todo ello en un día tan especial como el treinta aniversario de la matanza[2].

Los protagonistas sobre los que el autor construye la novela, aun siendo ficticios, caracterizan a algunas personas que tuvieron un protagonismo en todo lo que fue el movimiento obrero en Vitoria en los meses que precedieron al 3 de marzo de 1976. En la novela también aparecerán personajes públicos que tuvieron participación y responsabilidad en los hechos ocurridos.

El autor realiza una visión retrospectiva en la que los protagonistas evocan lo vivido en ese invierno de 1976 desde la distancia que supone el haber pasado treinta años, lo que sirve al autor para ir mostrando la evolución que han tenido los personajes que aparecen en el libro a lo largo de ese espacio de tiempo y el posicionamiento político que tienen en 2006.

El argumento de la novela se mueve entre la realidad y la ficción, pues si bien hay pasajes que son fruto del relato que teje el autor, muchas fases del libro están basadas en acontecimientos que sucedieron, y en algunos momentos se narran los hechos acaecidos, como la transcripción de las conversaciones mantenidas en la emisora de la Policía, lo que convierte al libro en una crónica de lo que fueron esos días tan intensos en los que la población reclamaba cambios inmediatos una vez que había muerto el dictador y todo ello perfectamente ambientada en la Vitoria de los años 70.

La novela es una fotografía magnífica de lo que fue el movimiento obrero de la época y las diferentes concepciones de entender la lucha: la partidaria de que la dirección de movimiento residiera en las asambleas de trabajadores, órgano soberano donde se adoptarían las decisiones y los partidarios de canalizar la dirección del movimiento obrero a través de los incipientes sindicatos y partidos políticos que en aquel momento todavía se movían en la clandestinidad. En ella se describe muy bien las luchas existentes en aquellos momentos y la frescura de las luchas obreras de aquellos años, particularmente en la ciudad de Vitoria[3].

“Recuerdos de marzo” Una novela para recordar los sucesos del 3 de marzo de 1976 en Vitoria
Martín Villa junto a Calvo Sotelo y otros miembros de las instituciones de la época

Hay algunos pasajes del libro que sirven para poder entender lo que en aquellos momentos se cocía en el Estado español y que leídos a día de hoy sirven para que más de uno pueda entender el devenir que hemos vivido en las últimas décadas. En algunas de  esos pasajes el autor nos muestra el juego de posiciones se dio entre los diferentes sectores que conformaban el franquismo a la muerte del dictador. En el libro se recoge de forma magistral los movimientos tácticos de las diferentes sensibilidades franquistas: el intento de los sectores más aperturistas de proporcionar al régimen una mano de chapa y pintura para que posteriormente desembocara en lo que hoy día es el régimen del 78 y los partidarios del inmovilismo que pedían que el conflicto se resolviera a base de mano dura. Los diálogos que encontramos en la novela entre los empresarios y algunos responsables de los aparatos del Estado están también logrados que se encuentran en esa línea difusa que hacen dudar al lector del grado de realidad o ficción de esos pasajes.

El autor engarza a la trama una serie de luchas y problemas que no dejan de tener relación con lo que es el movimiento obrero. Una de esas reivindicaciones es el movimiento incipiente que se dio en los años 70, todo lo relativo a la liberación de la mujer y lo que suponía ser mujer casada y trabajadora, algo que a día de hoy está superado, o por lo menos, así debería ser. Otro problema que aparecerá en el libro es la inmigración, si a mediados del siglo XX la inmigración llevaba a familias de las zonas más deprimidas del Estado español a Euskal Herria en busca de un trabajo digno, hoy la inmigración viene de otros lugares, pero con el mismo deseo legítimo de buscar una vida digna.

Los pasajes en los que la novela transcurre en 2006 está envuelta en la situación que se vivía en aquellos años en Euskal Herria. Otros momentos convulsos con un conflicto político en el que se dan situaciones de excepcionalidad, que en muchos casos guardan una gran similitud con las que se dieron en 1976 y sobre las que el autor nos dejará algunas reflexiones que leídas hoy siguen teniendo gran interés.

En este recuerdo a los protagonistas del 3 de marzo de 1976, sobre todo a los cinco asesinados, no quiero pasar por alto un dato que se recoge en la novela de Juan Ibarrondo y que a día de hoy sigue estando en el debate político. En los días posteriores al 3 de marzo, los trabajadores que lideraron las protestas fueron detenidos y encarcelados bajo la acusación de sedición. Teniendo en cuenta la legislación que había en aquellos momentos, que no era otra que la legislación franquista, y viéndolo con la perspectiva de casi medio siglo, sin duda sirve para poder discernir mejor la polémica de los últimos meses por la derogación de esta figura del Código Penal y preguntarnos si organizar una huelga general, reunirse en asambleas y exigir la mejora de las condiciones de los trabajadores es un derecho fundamental o uno puede estar bajo la espada de Damocles y correr el riesgo de ser acusado de sedición.

“Recuerdos de marzo”
Una novela para recordar los sucesos del 3 de marzo de 1976 en Vitoria
Ramos de flores en homenaje a los cinco trabajadores asesinados en Gasteiz

Desde que sucedieron estos hechos han pasado 47 años y a día de hoy se sigue sin hacer justicia, pues ningún responsable ha sido condenado por los hechos que ocurrieron en Vitoria el 3 de marzo de 1976, no se ha reconocido por parte del Estado que la violencia fue generada por los aparatos del Estado y no se ha reparado a las víctimas y sus familiares; así que todavía queda camino por recorrer hasta lograr verdad, justicia y reparación, pero de lo que no cabe duda es que nunca caerá en el olvido y novelas como la escrita por Juan Ibarrondo son una aportación fundamental para ello.


[1] Lluís Llach, al conocer la masacre del 3 de marzo de 1976 en Vitoria, compuso la canción Campanades a morts, en homenaje a los cinco trabajadores asesinados.

[2] El día 3 de marzo en Vitoria-Gasteiz se suele recordar a los 5 asesinados por la Policía con actos de homenaje y una manifestación. En 2006, con motivo del treinta aniversario, además de la manifestación en recuerdo de los 5 trabajadores asesinados, que acabó con cargas de la Ertzaintza, se celebró un concierto de homenaje con la participación del cantautor Lluís Llach, que interpretó Campanades a morts y la participación de la Orquesta Sinfónica de Euskadi y el Orfeón Donostiarra.

[3] Para quien no conozca la capital alavesa de la época, decir que Vitoria-Gasteiz había vivido un proceso de industrialización más tardío que el de otras comarcas de Euskal Herria, pero  siendo importante en las últimas décadas del franquismo. Atrajo a un gran número de familias de fuera Euskal Herria que llegaron a Álava en busca de un futuro mejor que el que tenían en la tierra que se vieron obligados a abandonar. Y este es un detalle importante pues la novela lo tiene presente a la hora de confeccionar a algunos de los protagonistas y la empatía que destilan.

El búho de Ravel. Un homenaje a la música

Cuando cae entre mis manos una novela de un escritor novel soy de la opinión que hay que tratarla con cariño, delicadeza y gran curiosidad. Quien se pone delante de un folio para escribir por primera vez una novela está realizando un ejercicio de valentía, que yo no sabría describirlo porque en mi caso ni se me pasa por la imaginación la posibilidad de enfrentarme a tamaña empresa. Si el hecho de escribir un artículo me genera una cierta inquietud, pues como decía Maya Angelou, nunca superas el miedo a escribir, en mi caso no quiero ni pensar lo que tiene que ser todo ese proceso que conlleva crear una novela: un camino largo, laborioso y lleno de obstáculos.

Con esas sensaciones que acabo de describir me he adentrado en la lectura de la primera novela de la periodista Olatz Urkia, que bajo el título “el búho de Ravel” y editada por Txalaparta ha sido publicada en noviembre de 2022.

En su primera novela, Olatz Urkia nos trae la historia de Joane, una joven cuyo deseo es llegar a ser pianista profesional, y para ello vuelve a Moscú, su ciudad natal, dejando atrás parte de su adolescencia y juventud vivida en San Sebastián, en la tierra de su padre. Una etapa llena de traumas y de la que intenta escapar pero que en muchos momentos le sigue persiguiendo en sus pensamientos. En esta nueva vida aparecerá una persona, Olga, con la que iniciará una relación que acabará por desestabilizarla emocionalmente y saltará por los aires el equilibrio que necesita para afrontar su mayor sueño: lograr el acceso al conservatorio de Moscú. La novela se adentra en la personalidad de Joane y la huella que le ha ido dejando todo lo vivido a lo largo de su adolescencia y juventud, una mochila de la que no logra desprenderse.

La pasión de la protagonista por la música clásica y el piano es una constante a lo largo de la novela, pues todo su mundo y forma de entender la vida gira entorno a la música clásica, hasta el punto que se convierte en algo obsesivo. Su deseo de llegar a ser pianista profesional es tal, que a la hora de analizar su entorno y las personas que la rodean lo realiza desde el prisma de su amor por la música. Para Joane la música clásica es el epicentro de su vida y el resto de personas y cosas son objetos que giran a su alrededor y así lo expresa en uno de los momentos más dramáticos de la novela: “Nunca querré a nadie que no entienda lo que significa para mí la música”. Realiza algunas reflexiones acerca de los compositores que tiene que interpretar al piano y lo que le transmiten sus obras musicales. Esta novela no se podría entender sin la música clásica.

A lo largo del relato encontramos un puzle de personajes de lo más variopinto y en algunos casos algo desorientados en Moscú, que no tienen ningún parecido entre sí, pero que sirven a la autora para armar la novela. La narración irá girando sobre los sentimientos de Joane y la personalidad de las personas que van apareciendo en su vida, cada una de ellas condicionada por su entorno, sobre todo socioeconómico, lastradas por diversos problemas, familiares, económicos, pero que cada una de ellas adopta una actitud diferente ante la vida. A través de los personajes la autora nos da a conocer la crisis económica que se vivía en Rusia en los años en los que trascurre la novela y la situación socioeconómica en la que estaba sumida la sociedad rusa. Todo ello le da a la novela un tono un tanto gris.

A lo largo de los capítulos, la autora va intercalando situaciones y pasajes que discurren en Moscú y Donostia, pero en este aspecto no quiero pasar por alto lo bien descritos que están los capítulos de la novela que transcurren en el frio invierno moscovita, y el conocimiento que tiene a la hora de detallar los diferentes aspectos de la sociedad rusa, sus costumbres, formas de divertirse, gustos, etc., que se reflejan en el libro al tratar cuestiones como la actitud de la sociedad rusa ante temas como la homofobia, no en vano se aprecian los años que la Olatz Urkia vivió en Moscú y en otros lugares de Rusia. Los capítulos que transcurren en Moscú están ubicados entre 2014 y 2015, años en los que surgió el conflicto entre Rusia y Ucrania, dándose inicio a la guerra en el Donbás.

La novela es de lectura ágil, con algunas escenas algo duras, donde la narración está cuidada. Como me gusta la música clásica, la novela ha tenido un atractivo más. En mi caso la protagonista como el resto de personajes que la acompañan me han servido para que me surjan algunas preguntas y reflexiones acerca de ellos: su forma de entender la vida, afrontar sus miedos, angustias, sueños y proyectos, y cada uno desde una óptica diferente.

Para finalizar puedo decir que después de haber leído la primera novela de Olatz Urkia me ha causado una muy grata impresión y la única duda que me queda es si habrá un próximo trabajo.

El búho de Ravel
El búho de Ravel. Editorial Txalaparta