No diga democracia, diga petróleo

La UE es incapaz de plantar cara a EEUU, indiferentemente quién sea su presidente, y decir ¡Basta!, pero desde que ha llegado Trump, la UE ha entrado en una deriva de servilismo ante las políticas americanas. En este momento todo se resume en invocar el derecho internacional, pero ningún gobierno llama a las cosas por su nombre: agresión militar de EEUU a un Estado soberano. Si ante esta situación no adopta medidas más contundentes, la pregunta es cuál será la actitud de la UE ante la siguiente barbaridad que cometa EEUU ¿mantendrá una política tolerante, similar a la que mantuvieron los países europeos con Hitler?

Era un secreto a voces que la Administración americana estaba preparando una agresión a gran escala en territorio venezolano. El inmenso despliegue militar en la zona formaba parte de los preparativos para consumar un ataque a un Estado soberano, al margen del Derecho internacional. Es pronto para analizar lo que ha sucedido en Venezuela; en estos momentos hay más preguntas que certezas, pero lo que si podemos es examinar las pocas evidencias que tenemos.

La primera es que los EEUU han dejado algunas perlas para quienes no tuvieran claro de qué iba esto. Su deseo es “dirigir Venezuela, hasta que haya una transición fiable, segura y sensata”. No habla de democracia, ni de drogas ni narcotráfico. Tampoco han especificado el tiempo que va a durar ese control, pero lo que ha dejado claro que van a controlar el petróleo venezolano. Nada nuevo en la forma de operar de EEUU.

No diga democracia, diga petróleo
Mural en apoyo a Nicolás Maduro (Wikimedia Commons)

Otra de las perlas es que los anhelos de María Corina Machado de llegar al poder se han esfumado. Trump lo ha dejado claro, “no tiene el apoyo ni respeto”. Con todo lo que ella había hecho en pro de una intervención militar de los EEUU, sólo hay que retrotraerse al paso mes de diciembre cuando pedía desde Oslo la intervención militar de EEUU. Pero es lo que suele pasar en estos casos, que EEUU ya no la necesita para sus intereses en el país latinoamericano. Ha sido una de las mayores instigadoras del uso de la violencia por parte de potencias extranjeras para vulnerar la soberanía nacional de Venezuela, eso sí para restaurar la democracia. No sabíamos que la democracia se podía lograr gracias a la invasión de un país extranjero, porque en Irak, Siria, Libia y Afganistán, por poner algunos ejemplos, no parece que el método haya funcionado, pero igual debe ser una nueva forma de llevar la democracia a un país, de la mano de la agresión de una potencia extranjera. Y ante esto ¿la Academia que le dio el Nobel de la Paz se plantea quitárselo? porque el papelón que ha protagonizado la ha dejado a la altura del barro. En eso Trump ha sido claro, no habla de democracia, habla de controlar el petróleo venezolano, y de hacer una transición, que no es mucho suponer que será la que EEUU quiera.

De la declaración de Trump acerca de María Corina Machado, se puede obtener otra conclusión que no se puede dejar pasar por alto, y es que “no tiene el apoyo ni el respeto”, se entiende del pueblo venezolano. En otras palabras, que la tan cacareada fuerza de la oposición venezolana no es tan grande como se nos ha vendido desde la prensa occidental, pero sobre  todo desde la española.

Una cosa está clara, quien ha realizado la agresión no es otro que EEUU, pero también ha habido quienes han apuntado, azuzado, mirado para otro lado y ahora , en el mejor de los casos, lo condenan con la boca pequeña, para que no se moleste el Tío Sam.

No cabe duda que la oposición venezolana ha estado conspirando en el exterior para que, además de EEUU, gobiernos europeos y la UE dieran cobertura a una agresión militar a Venezuela. Se han paseado por capitales, parlamentos estatales y el Parlamento Europeo. Pero todo esto lo han podido hacer porque gobiernos como el español han permitido que personajes como Edmundo González y Leopoldo Torres primero se pudieran refugiar en la embajada de Caracas para posteriormente darles asilo en el Estado español, desde donde han podido conspirar para llegar a la agresión que ha sufrido Venezuela.

No parece que el gobierno de Pedro Sánchez vaya a ir más lejos de las frases vacías que está lanzando, pero ¿qué podemos esperar de él, después de la actuación que ha tenido en materia internacional en el conflicto del Sahara? Dejará tirado al pueblo venezolano, como hizo con el pueblo saharaui, para de facto, ponerse al lado del agresor y de sus colaboradores, porque este gobierno no ha hecho ni un triste amago de romper con EEUU, abandonar la OTAN y denunciar los tratados con EEUU para que abandonen las bases militares existentes en el Estado español.

No diga democracia, diga petróleo

De Europa poco o nada se puede esperar. La UE es incapaz de plantar cara a EEUU, indiferentemente quién sea su presidente, y decir ¡Basta!, pero desde que ha llegado Trump, ha entrado en una deriva de servilismo ante las políticas americanas. En este momento todo se resume en invocar el derecho internacional, pero ningún gobierno llama a las cosas por su nombre: agresión militar de EEUU a un Estado soberano. Si ante esta situación no adopta medidas más contundentes, la pregunta es cuál será la actitud de la UE ante la siguiente barbaridad que cometa EEUU ¿mantendrá una política tolerante, similar a la que mantuvieron los países europeos con Hitler hasta la invasión de Polonia?

Ha habido muchos que han apuntado y EEUU ha ejercido de matón de discoteca. Sin ir más lejos, en el Estado Español hay partidos que han puesto su granito de arena para llegar a esta situación y que ahora celebran la intervención militar americana y el secuestro de Nicolás Maduro. Son los campeones de la democracia, los que se dan golpes de patriotismo pero que actúan al servicio de una potencia extranjera que actúa como un gánster. Si hoy es un día triste para los que defendemos el derecho internacional y la soberanía de los estados, los que celebran lo sucedido, no dejan de ser unas marionetas del imperialismo americano. Se les llenaba la boca con la palabra democracia, pero ahora eso puede esperar. Aunque sobre democracia sería mejor que nos lo expliquen PP, VOX y PNV, que ya se encargaron de presentar una propuesta en el Congreso de los Diputados para apoyar a la oposición venezolana. Los dos primeros están encantados con la intervención militar, algo normal, eso de los golpes de Estado va en su ADN. Pero estaría bien que el PNV nos dijera si eso de que un país extranjero agreda a otro es la forma que tienen de entender el derecho a la autodeterminación de los pueblos, porque en el caso de Ucrania había que verlos cómo utilizaban este argumento.

Esto no ha hecho más que empezar. Los EEUU hasta ahora han utilizado excusas como el tráfico de drogas (en Irak fueron las armas de destrucción masiva, cosa que a muchos parece que hoy ya se les ha olvidado), pero la realidad ya ha salido a flote como un corcho en el agua, era el control de la industria petrolífera de Venezuela. De hecho Trump ha indultado a Juan Orlando Hernández, expresidente de Honduras, condenado en EEUU por tráfico de drogas y no parece que eso genere titulares. Ahora falta ver los siguientes pasos en que adoptarán ambas partes, pero el escenario es muy grave si la Comunidad Internacional no para a Trump.

Por si a alguien no le ha quedado claro, esto no va de estar a favor o en contra de Maduro y las políticas llevadas en Venezuela; esto va de respetar la soberanía nacional de un país y de respetar el derecho internacional. Lo demás es hipocresía.


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Un comentario sobre “No diga democracia, diga petróleo

  1. A los venezolanos opositores a Maduro, les han timado como a un niño pequeño. Les han puesto un caramelo en la boca y cuando iban a cogerlo… zas, se lo han quitado de «golpe». Ahora que sigan que reclamando democracia.

    Lo que queda en evidencia es que a EEUU le importa el petróleo y un zurullo la democracia.

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