Explorando la España Franquista: ‘Si mañana no regreso, quémalo todo’

Niceto Buyo, después de 25 años desaparecido, se despierta en agosto de 1950 en un banco del parque de El Retiro, sin saber ni quién es, ni como ha llegado hasta ese lugar, no acordándose de su vida, aunque poco a poco conseguirá recuperar algunos recuerdos que le serán de utilidad. Empieza a ejercer la mendicidad hasta que intima con una pareja de anarquistas que le proporcionarán una nueva identidad, o mejor dicho, una identidad, pues cuando se despierta no tenía ninguna; gracias a ella podrá introducirse en los ambientes del régimen franquista con la finalidad de luchar contra la dictadura desde dentro de sus propias entrañas. A partir de ese momento, la novela nos ofrecerá momentos de lo más variopinto, donde la tragedia y la comedia se irán entrelazando.

Si mañana no regreso, quémalo todo

El Madrid de los años cincuenta era la imagen cruda de la situación que se estaba viviendo en el Estado español; se había convertido en un lugar donde se respiraba tristeza nacida de la miseria, el miedo, la represión y el hambre. La estratificación social era muy nítida: por un lado se encontraban las élites del régimen franquista, que junto con la oligarquía, no desaprovechaban la oportunidad para dejar muy claro que no habían hecho la guerra para perder sus privilegios, y todo ello con la colaboración necesaria de la Iglesia, que ahí estaba para dar cobertura espiritual y moral a las andanzas siniestras de la dictadura franquista, y su inclinación por el gatillo fácil y la represión. Por otro lado estaba la cara real de la sociedad, la que luchaba por la supervivencia, para quienes el hambre era una compañera inseparable. La España del hambre era tan extensa como los pobres que había por las calles. Todo aquello no era más que una sombra gris en una España en blanco y negro.

En ese ambiente discurre la novela “Si mañana no regreso, quémalo todo” (Editorial El Garaje Ediciones), y cuyo autor, el músico y escritor, Bernardo Fuster nos ofrece un relato entre la ficción y la realidad, dos caminos que transcurren de la mano a lo largo esta obra.

Explorando la España Franquista: 'Si mañana no regreso, quémalo todo'
Pedro Faura-Bernardo Fuster (LoQueSomos)

En esta novela encontramos un relato un tanto surrealista, que va acompañado de una excelente ambientación histórica. El autor rescata a un personaje de su novela anterior Si me ves no se lo digas a nadie, aunque ni es continuación de ella ni es necesario haberla leído para poder seguir el hilo argumental, pero que al autor le es de utilidad para hilvanar este nuevo argumento.

Niceto Buyo, después de 25 años desaparecido, se despierta en agosto de 1950 en un banco del parque de El Retiro, sin saber ni quién es, ni como ha llegado hasta ese lugar, no acordándose de su vida, aunque poco a poco conseguirá recuperar algunos recuerdos que le serán de utilidad. Empieza a ejercer la mendicidad hasta que intima con una pareja de anarquistas que le proporcionarán una nueva identidad, o mejor dicho, una identidad, pues cuando se despierta no tenía ninguna; gracias a ella podrá introducirse en los ambientes del régimen franquista con la finalidad de luchar contra la dictadura desde dentro de sus propias entrañas. A partir de ese momento, la novela nos ofrecerá momentos de lo más variopinto, donde la tragedia y la comedia se irán entrelazando.

Al igual que en su anterior novela, Bernardo Fuster introduce personajes reales con una muy lograda caracterización. Ha sabido escogerlos para que encajasen a la perfección en la trama de la novela. Para ello, hay que resalta el gran trabajo de investigación y documentación que ha realizado sobre dichos personajes y los hechos históricos de los años en los que transcurre el relato. Aparecen personajes que tuvieron una gran relevancia durante la dictadura franquista, en concreto en aquellos años, hilando fino a la hora de ambientar algunos pasajes. A través de sus páginas aparecerán anarquistas como Laureano Cerrada, militares como Queipo de Llano o Yagüe, periodistas falangistas como Antonio Romero, Víctor de la Serna o el nazi Otto Skorzeng, personaje siniestro, miembro de las Waffen-SS, persona cercana a Hittler que logró huir de la prisión donde estaba para llegar a España, donde colaboró con la dictadura franquista, y su amigo, el padre Conrado, un religioso capuchino que estuvo en la División Azul.

La doble moral existente en los diferentes estamentos del régimen franquista, las clases dominantes y la Iglesia no pasan de largo en esta novela. El autor plasma perfectamente el papel determinante que desempeñaba la Iglesia durante la dictadura franquista, y en ese contexto, hay que resaltar los pasajes en los que se recogen las vicisitudes de Niceto Bayo en sus andanzas entre sotanas, solideos y bonetes.

La lucha anarquista que ejercen algunos de los personajes, le sirve a Bernado Fuster para impregnar la novela de las ideas libertarias. No dejan de ser un aire fresco dentro del aire casposo y rancio que se respira en la novela al relatar las interioridades de la dictadura franquista.

La novela es de las que engancha al lector desde su comienzo, siendo de una lectura extremadamente ágil. Bernardo Fuster tiene un estilo a la hora de narrar que sabe envolver al lector de tal forma que este quede prendado.

Explorando la España Franquista: 'Si mañana no regreso, quémalo todo'
Si mañana no regreso, quémalo todo. El Garaje Ediciones

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